En agosto de 2008 tuve oportunidad de participar de un programa académico en la Universidad de Santa Clara, ubicada en el norte de California en la región conocida como "Silicon Valley", famosa por su gran espíritu emprendedor. El programa está diseñado especialmente para facilitar la transferencia de conocimiento y habilidades de negocio a emprendedores que están utilizando mecanismos de mercado para atender las necesidades de los ciudadanos más pobres, buscando facilitar su crecimiento y aumentar su impacto.

La "Incubadora Global para Empresas de Beneficio Social" (o Global Social Benefit Incubator, por su nombre en inglés) selecciona anualmente a un grupo de emprendedores sociales de todo el mundo, quienes reciben una beca valorada en 25.000 dólares para participar del programa, el cual consta de un periodo de entrenamiento y preparación en línea de cuatro meses de duración, seguido por un programa intensivo de incubación de dos semanas en el campus de la Universidad de Santa Clara.

Las aplicaciones para este año están abiertas y quiero compartir con ustedes las razones por las cuales pienso que esta es una oportunidad que vale la pena considerar. Así que si usted es un emprendedor social o conoce a alguno que podría apovechar un programa de capacitación de primera calidad, continúe leyendo este artículo después del corte. 

¿Qué hace de GSBI una incubadora diferente?

Existen tres factores que hacen al de Santa Clara un programa único entre las incubadoras de negocios con énfasis social. El primero es el caracter global y diverso del programa. El año pasado, por ejemplo, el programa estaba compuesto por emprendedores que venían de países como Nepal, India, Indonesia, Kenya, Estados Unidos, Filipinas, Haití, Malawi y Vanuatu. (De acuerdo, yo hasta ese momento tampoco sabía que había un país que se llamaba Vanuatu). 

Estos emprendedores trabajaban en sectores y actividades tan diversas como la provisión de agua potable, las artesanías, la pesca sostenible y la nutrición infantil. La riqueza de las dicusiones sobre sus modelos de negocio y los retos que enfrentaban fue muy impresionante, al igual que el aprendizaje que se generó y la amistad que entre todos ellos formaron.

Segundo, la cercanía y la influencia de Silicon Valley es un factor único. Recordemos lo que representa estar en Silicon Valley; esta es una de las regiones más ricas del planeta, donde se han gestado muchas de las principales empresas en el sector de tecnología en Estados Unidos. Allí se han amasado muchas de las más grandes fortunas del mundo, pero también han ocurrido los mayores fracasos. Lo que hace a Silicon Valley especial es que el fracaso no es visto como algo negativo. Esta es una región propensa al riesgo, que recompensa y estimula la equivocación y los errores como caminos hacia la verdadera innovación. Por estas razones, Silicon Valley es tal vez es el sitio donde se concentran personas con el mayor conocimiento de lo que se requiere para llevar un negocio a una escala verdaderamente global y para hacer mucho dinero. Allí se siente una motivación constante por encontrar, no solo la siguiente gran oportunidad de inversión (pues eso es lo que están buscando los capitalistas de riesgo), sino sobre todo la siguiente idea que puede liiteralmente cambiar el mundo. Yo soy de los que creo que Facebook y Google (cuyas oficinas están a 10 minutos del campus de Santa Clara) están cambiando este mundo.

La incubadora de Santa Clara es fascinante pues provee un espacio donde esta filosofía agresiva de lucro y negocios puede encontrarse con el interés en utilizar las fuerzas de mercado para el benefocio de los más pobres.  Cada uno de los emprendedores que participa del programa trabaja en llave con un mentor "nativo" de la región. Generalmente son inversionistas de capital de riesgo o alguno de los empresarios que trabajan y han empezado sus propias empresas en la región. El año pasado, por ejemplo, yo trabajé muy de cerca con uno de los emprendedores, cuya empresa lleva agua potable y saneamiento a las áreas rurales de Malawi. Su mentor, con quien discutía su modelo de negocios durante horas todos los días, había sido fundador y presidente de una empresa enorme de procesamiento de datos, la cual había vendido por decenas de millones de dólares hacía poco tiempo. Ya podrán imaginarse lo interesante que fue! Al final de las dos semanas, todos los emprendedores tienen la oportunidad de presentar sus planes de negocio a la comunidad de Silicon Valley, al mejor estilo de los páneles de capital de riesgo con los cuales consiguen capital semilla los emprendedores de la región.

Un tercer factor es la comunidad que se ha creado alrededor de la incubadora a través de los últimos seis años. Está representada en su grupo de exalumnos y su calidad es excepcional. Sería una red de contactos envidiable para cualquiera interesado en estos temas. Muchos de ellos, como por ejemplo Matt Flannery, quien fundó KIVA van a la Universidad a dictar charlas y a conversar con los alumnos a lo largo de las dos semanas.

La oportunidad de compartir y escuchar las experiencias de este grupo de personas es excepcional al igual que la calidad del contenido que reciben los participantes del programa, el cual incluye temas como planeación financiera, estrategia, modelos de negocio, discusiones sobre la estructura legal adecuada para una iniciativa social, herramientas de medición de impacto social, en fin.

Por último debo mencionar que la intención de los organizadores del programa es crear un espacio de aprendizaje e incubación verdaderamente global, con representación de todas las geografías. Desafortunadamente, y debido principalmente a barreras de idioma, la participación de América Latina ha sido muy baja si se compara con la de países como India o el este de Africa. Estoy seguro que hay muchos emprendedores en nuestra región que podrían sacar provecho de un programa como este, solo que tal vez no se habían enterado de su existencia.

¿Cómo aplicar?

Las instrucciones de aplicación se encuentran en Social Edge y me encantaría colaborar con cualquier emprendedor latinoamericano interesado en aplicar al programa. No duden en ponerse en contacto conmigo si tienen alguna duda sobre este programa. Es una gran oportunidad!

PD - Mientras estuve en Santa Clara grabé algunas entrevistas con los emprendedores que participaban del programa. Pueden ver por ejemplo la de David Okello, un emprendedor Keniano que está generando empleo en las áreas rurales de Kenia y agregándole valor al coco produciendo y exportando aceite.