Hace algunas semanas Francisco Noguera publicó en este blog un artículo sobre "Cómo asegurar que no caigamos en una "moda" de los Negocios Inclusivos? En este artículo Francisco mencionaba que el imperativo moral, o ético diría yo,  que debe regir a los Negocios Inclusivos debe ser "poner la dignidad humana como centro del capitalismo y de la actividad empresarial". Estoy totalmente de acuerdo con Francisco, pero yo llevaría la esta reflexión más allá. La dignidad humana debe estar en el centro no sólo del capitalismo y de la actividad empresarial, sino de toda actividad y conducta humana.

La labor de los que estamos trabajando en este sector de desarrollo debemos tener esto muy claro. No podemos quedarnos en el mundo platónico de las ideas, discutiendo sobre conceptos y planes y suponiendo qué es lo que las personas valoran más para su vida. Esa es la misión y el gran reto de este blog. Necesitamos casos concretos que nos muestren la dimensión humana de lo que estamos haciendo. Necesitamos conocer los problemas reales, las necesidades reales y las respuestas reales.

La experiencia más reciente y tal vez más impactante de mi vida que me hizo recordar este imperativo ético la viví en abril de este año, durante semana santa. Tuve la oportunidad de acompañar a los jóvenes de la Asociación Santa Cruz - una organización sin ánimo de lucro católica de jóvenes laicos - a unas misiones en el municipio de Saboyá en el departamento de Boyacá en Colombia. Fue impactante porque llegamos sin nada que ofrecer para dar soluciones a sus problemas de pobreza material, pero pudimos conocer a fondo su vida, su trabajo, sus familias y su corazón. Nos permitieron conocer su dimensión humana más íntima, aquella que no podemos conocer cuando nos quedamos en el mundo de las ideas. Aquella que es necesaria conocer para construir respuestas que las personas tienen razones para valorar.

Esta dimensión humana debe ser siempre nuestro imperativo ético. Nos importan los Negocios Inclusivos porque nos importan las personas, su vida, su trabajo, sus familias, sus sueños, sus valores y sus deseos. Nos interesa discutir en este blog sobre Negocios Inclusivos porque creemos que la dignidad humana debe estar en el centro de la actividad empresarial y de toda actividad humana.  Lo que nos importa no son los Negocios Inclusivos en sí, sino la forma en que podemos generar soluciones reales y concretas para los pobres. Nos interesa encontrar las formas de cómo generar los incentivos adecuados para que el capital y el conocimiento fluyan hacia las iniciativas y los emprendimientos que tienen la capacidad de generar respuestas para los pobres.

No podemos permitir que los Negocios Inclusivos, como dice Francisco en su artículo, "caiga en la desgracia de convertirse en una moda". Para esto, debemos tener muy claro nuestro imperativo ético: la dignidad humana. Así pues, los invitamos no sólo seguir en nuestra discusión en este blog, sino a que nos compartan casos reales con respuestas reales y ojalá con testimonios de quienes los viven todos los días.