El Escritor Invitado Sergio Guzmán nos envía el siguiente artículo luego de asistir al Simposio Internacional de Microfinanzas y Construcción de Paz en Cali, la semana anterior. Sergio trabaja para el Centro para la Inclusión Financiera de ACCION Internacional , en Bogotá. Estudió Historia y Relaciones Internacionales en George Washington University (Washington DC, EEUU). 

Por Sergio Guzmán

Cerca de 2.000 participantes estuvieron presentes en el Simposio Internacional de Microfinanzas y Construcción de Paz la semana pasada en Cali, Colombia, para discutir como puede ser utilizado el microcrédito como una herramienta para reconstruir la fabrica económica y social en las aéreas de pos conflicto en el país.  Los servicios financieros para muchos municipios rurales son inexistentes (67 municipios) o tienen acceso a los servicios más rudimentarios. El actual conflicto económico y social del país, que ha durado más de 45 años, ha hecho un daño sustancial del tejido social y ha roto la confianza entre las personas. Esto disminuye las posibilidades de éxito de cualquier proyecto, incluidas las micro finanzas. 

El evento, patrocinado por la Fundación Alvaralice, resaltó varios proyectos estatales, asociaciones público-privadas, y proyectos privados que trabajan en muchos de estos temas y son financiados por fuentes nacionales e internacionales. Un montón de ONGs e instituciones financieras reguladas como, WWB Colombia, Finamérica, Banco Caja Social y Bancamía ofrecen servicios financieros a las personas de bajos ingresos. Desde la directora de una pequeña ONG en Barrancabermeja, que ha sido zona roja por mucho tiempo, hasta una ONG basada en Miami llamada Give to Colombia que busca canalizar fondos de compañías extranjeras que invierten en Colombia a proyectos de desarrollo en el país, estuvieron discutiendo los factores del éxito para organizaciones que trabajan en áreas de conflicto.

Así mismo, participantes internacionales expusieron experiencias tan diversas como las de Kosovo, Palestina, Sierra Leona y Camboya,  todas con un mensaje que las microfinanzas pueden ser una herramienta efectiva, porque a medida que disminuye el conflicto las personas tienen ansias de reiniciar sus vidas y los servicios financieros les permiten hacerlo.

A veces la conexión entre las microfinanzas y la construcción de paz es más implícita que explicita. Muchos de los oradores hicieron referencia a que las microfinanzas crean estabilidad económica lo cual permite el avance social, posibilidades de mejoramiento económico y cohesión; sin embargo hay muchos elementos distintos que podrían ser utilizados para tal fin. Una clave es el acompañamiento de los servicios financiero con educación y entrenamiento al igual que otras formas de apoyo como programas como Diálogo de Gestiones de ACCION Internacional. Guillermina Hernandez, la directora de un comedor comunitario en una zona afectada por el conflicto afirma que, "ser parte de una organización de microfinanzas o cooperativa da a las personas más que las herramientas financieras para mejorar sus condiciones, les da confianza para ser parte de algo en un lugar en donde sus vidas están en constante peligro y las empodera para seguir sus sueños."

De acuerdo a los panelistas y las personas que atendieron la conferencia, Colombia necesita mejorar su marco regulatorio para apoyar las microfinanzas, facilitar el acceso al país de las fuentes de financiación extranjeras, promover la competencia en el sector microfinanciero y asegurar que existan estándares de protección al cliente en la industria.

Aún hay mucho trabajo por hacer. La conferencia nos dio la posibilidad de reflexionar acerca del papel que tienen que jugar el estado, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado en la construcción de una sociedad pacífica e inclusiva, algo que nos concierne a todos.