Nota del Editor: Presentamos hoy la primera entrega de esta serie de artículos sobre cadenas de distribución inclusiva que Paula Cardenau comparte con toda la comunidad NextBillion en Español. 

"¿Por qué estas soluciones que parecen tan llenas de posibilidades pocas veces están a la altura de su potencial?  ¿Es que estamos tan obsesionados con nuestros propios inventos que no nos preocupamos por su diseminación?" desafió Ravi Ventakesan, presidente de Microsoft India , a la audiencia en la apertura de Tech4Society  en febrero pasado.  El evento, organizado por Ashoka y la Fundación Lemelson en Hyderabad, India, reunió a más de 200 participantes, entre Fellows Ashoka-Lemelson , y expertos y líderes de opinión en temáticas como agua potable, cambio climático, energía alternativa, agricultura sostenible, tecnologías móviles, capital de riesgo para empresas sociales, y otros.

Volviendo a la pregunta del Sr. Ventakesan, una de las cuestiones centrales que se conversaron en el encuentro fue cómo hacer para que las invenciones y tecnologías sociales lleguen a ser realmente accesibles a las comunidades para quienes fueron diseñadas. Y aquí, la accesibilidad tiene diferentes dimensiones, cada una de las cuales es igualmente pertinente.  El acceso no está solamente vinculado a cómo llegar a zonas remotas y geográficamente dispersas con costos accesibles.  El acceso también supone descubrir cuáles son las necesidades reales de una comunidad determinada -y no las que asume el inventor-, o generar mecanismos adecuados para que esa misma comunidad comprenda que tal o cual producto o servicio, que es nuevo y al cual nunca tuvo acceso antes, es realmente útil para mejorar su calidad de vida. Otra dimensión del acceso está vinculada a entender cuál es el mecanismo de distribución más efectivo en un contexto determinado -un kiosko, una camioneta móvil, asesores comunitarios?-, y a partir de allí, seleccionar los emprendedores locales adecuados, incubar microempresas, definir un precio accesible a esa comunidad, y orquestar un sistema financiero que, partiendo de ese precio bajo, haga que el modelo de negocio sea viable. La integración de todas estas piezas en un sistema de distribución eficaz es la ruta crítica para facilitar el acceso.

De esta manera, el producto o servicio en sí mismo termina siendo menos importante que el canal de distribución.  Uno de los Emprendedores Sociales de Ashoka Lemelson que expresó esto con más claridad es Satyan Mishra , cuya organización  llega a comunidades rurales remotas en India con productos y servicios básicos "al principio, nos centramos en brindar conexiones a Internet e información accesible a zonas extremadamente aisladas.  Identificamos emprendedores locales, los capacitamos para iniciar un negocio -un kiosko-, y les brindamos un valor agregado en capital, desarrollo de habilidades y asesoramiento técnico. Una vez que alcanzamos el punto de equilibrio económico del negocio, nos dimos cuenta de que con este modelo sólo estábamos incidiendo en un porcentaje muy pequeño de la población de cada comunidad; entonces, para tener un impacto más profundo nos transformamos en una cadena de suministro de una amplia gama de productos y servicios vinculados a la educación, la salud, la generación de empleo, las microfinanzas y la banca, entre otros. Hoy somos una red de distribución alternativa eficaz y de bajo costo para zonas rurales de la India. Pasamos de ser un McDonald's a un Fedex".

Entonces, ¿cuál es el rompe cabeza creativo que es necesario poner en marcha para abordar los retos de una cadena de distribución que genere acceso, logrando al mismo tiempo que el modelo de negocios funcione?. En las próximas entregas revisaremos algunas de estas piezas: comenzar desde la comunidad, los emprendedores locales, y lo financiero.