Aunque los reportes y estudios son cada vez más frecuentes y numerosos, la empresa social y las soluciones de mercado a la pobreza son difíciles de cuantificar y poner en el mapa. ¿Cuáles son? ¿Dónde se encuentran? ¿Qué ha funcionado y qué no ha funcionado? La información está fragmentada y dispersa.

Desde hace algunos meses he conversado con los líderes de una organización que identificó esa necesidad y se ocupa de recopilar y analizar información sobre la creciente industria de emprendimientos sociales. El nombre de esta organización es Ayllu, y su propuesta de valor es apoyar a empresas sociales en su proceso de expansión y en la replicación de sus modelos de país a país. La columna vertebral de esta organización es información, y desde hace meses han venido construyendo una robusta base de datos que contiene información sobre empresas sociales virtualmente en todos los países del mundo.

En un momento dado surgió la pregunta: ¿Valdrá la pena hacer pública esta información? Existen argumentos a favor y en contra: Por un lado podría pensarse que compartir su recurso más preciado -la información- significaría una amenaza para Ayllu y su capacidad de diferenciación. (¿Qué tal que venga otro y se apropie de mis datos?) Desde esta perspectiva lo correcto es "proteger" la información, ponerle claves de acceso, derechos de autor, copyrights, en fin... y cobrar costosas suscripciones a quien quiera acceder a ella.

Otra forma de pensar sugiere que compartir esta información puede ser una ventaja competitiva para la organización y un recurso valioso para la comunidad. Este enfoque sugiere que vivimos épocas de transparencia y generosidad, y contamos con herramientas poderosas que nos permiten difundir ideas a una escala y con un alcance impensable hasta hace muy poco. ¿Por qué no aprovecharlas? ¿Por qué no poner al alcance de muchos la posibilidad de, no solo consumir, sino también aportar información a un esfuerzo como este? Haciendo pública y demostrando periódicamente su capacidad de análizar la información, Ayllu fortalece su propuesta de valor y aumenta su probabilidad de atraer oportunidades de negocio.

La empresa se decidió por la segunda alternativa, y el resultado es iuMAP, un mapa interactivo que fue lanzado esta semana. iuMAP no es un reporte ni una base de datos estática; es una plataforma interactiva que nos permite consultar y aportar ejemplos de empresariado social y negocios inclusivos, haciéndolos disponibles a inversionistas, donantes, académicos y en general todos aquellos interesados en el crecimiento de esta industria.

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Termino este post con tres invitaciones. La primera, visitar iuMAP y darle un vistazo al mapa. La segunda, sugerir empresas y modelos latinoamericanos que deban ser incluidos allí. Pueden hacer sus sugerencias a través de comentarios en este blog e iniciar así la discusión. La tercera, reflexionar un minuto sobre el poder que tenemos en nuestras manos hoy en día... ¿Qué más podemos hacer con herramientas tan poderosas y tan poco costosas? ¿Cómo expandir el alcance de nuestras ideas? ¿Cómo aprovechar que vivimos en un mundo donde las barreras, los filtros y los embudos son cosa del pasado?

Si podemos, debemos.