El siguiente artículo presenta el caso de un modelo basado en telecentros. Fue escrito por Daniel González y hace seguimiento al artículo que presentamos ayer sobre la sesión de este tema que tuvo lugar en la Conferencia del BID.
Daniel es colombiano, graduado de la Universidad de Los Andes en Ingeniería Industrial. Actualmente trabaja con AVINA, a donde ingresa en Julio del 2006. Su rol actual es Representante de Iniciativas Estratégicas y también participa como miembro de Juntas Directivas de organizaciones sociales colombianas e internacionales.
Por Daniel González
Como estudioso de la ingeniería y administración siempre es gratificante encontrar otros colegas interesados en el desarrollo sostenible, pero no realizando labores ajenas a su disciplina, sino en el centro de ella.
Conocí a María Angélica Rodríguez, fundadora de la Red de Generación de Oportunidades Sociales (RGOS) hace unos 5 años cuando ella era concursante del Concurso Más Allá del Deber de la Universidad de los Andes. Este concurso, cuyo objetivo es identificar y promover jóvenes talentos con potencial de generar grandes impactos sociales, fue desarrollado por los miembros de SEKN que hacen parte de dicha Universidad, miembros de la Facultad de Administración de Empresas, profesores de diversas facultades y Compartamos con Colombia.
El equipo fundador de RGOS desde un gran compromiso social identificó una oportunidad de negocio que nadie había visto y que era relativamente económica de poner en marcha. En el año 2003 las fundadoras de RGOS habían realizado un proyecto de grado inspirado en la oportunidad realizar un piloto con la infraestructura tecnológica existente del Colegio San Pedro Claver en el barrio Tintalito (Localidad de Kennedy, en el sur de Bogotá).

Ganaron el concurso por su enfoque en lograr la autosostenibilidad, su potencial de escalamiento, una estructura de costos manejables, alto impacto en la formación para el trabajo y el emprendimiento, y lo mejor de todo, las juventudes expectantes de Bogotá que esperaban a desarrollar todo su potencial con solidaridad y construyendo comunidades dentro y fuera del Telecentro. Los ingresos provienen de las tarifas generadas por los usuarios que van a usar Internet para asuntos personales. Muchos estudiantes son becados o reciben formación como parte del currículo escolar. En general las donaciones se realizan para inversiones y capital.
En Más Allá del Deber pude conocer a algunos de los emprendedores sociales más relevantes que ahora tiene el país. Personas como Nicolás Martín y Jefferson Ramírez de la Corporación Somos Más iniciaron en el mismo seno un proceso bastante exitoso y similar al de RGOS. También está relacionado con tecnología y cuenta con el apoyo del profesor Ernesto Lleras de la Faculta de Ingeniería de Sistemas. También es autosostenible basado en la venta por sus servicios. Tal vez en un siguiente artículo será posible compartir esta experiencia.
Volviendo al caso de RGOS, si misión es "generar oportunidades sociales con el fin de mejorar la calidad de vida de personas de escasos recursos, a través del uso de tecnologías de información y comunicación en Telecentros de Oportunidades Sociales (TOS). RGOS tiene más de 5 años de experiencia desarrollando un modelo para aprovechar infraestructura existente en beneficio de la comunidad."
Más Allá del Deber les permitió conocer el Brasil y el modelo desarrollado por Rodrigo Baggio, fundador del Centro para la Democratización de la Informática (CDI). Posteriormente participaron del concurso Ventures 2005, que es una iniciativa para estimular la creación de empresas competitivas en Colombia. El primer lugar lo ganó la Fundación CINDE liderada por Marta Arango Montoya, senior fellow de Ashoka. En esa ocasión quedaron en segundo lugar y con el apoyo de la Fundación Diego & Lía, una de las principales aliadas de Ventures, pudieron iniciar operaciones en el año 2006 con su primer Telecentro con la escala suficiente par lograr la autosostenibilidad.
La Red de Generación de Oportunidades Sociales (RGOS) es una entidad sin ánimo de lucro que ahora cuenta con 6 Telecentros, 5 de ellos en colegios del distrito pertenecientes a la Alianza Educativa. El proyecto ha beneficiado a "padres de familia, estudiantes, egresados, comunidad educativa, docentes, personal administrativo, personal de servicios generales y comunidad vecina de los 5 Colegios donde están ubicados los Telecentros en la ciudad de Bogotá."
"Los servicios de los TOS (que consisten en el apoyo presencial del promotor, mantenimiento adicional de los computadores, seguimiento de los usuarios, investigación continua de las necesidades de la comunidad para el ofrecimiento de cursos e iniciativas relevantes para la misma, etc.), tienen un costo para los beneficiarios de 1.000 pesos (cincuenta centavos de dólar) por hora de uso del TOS. Este cobro se da por dos razones de gran importancia: 1) que los beneficiarios se sientan comprometidos en mayor medida a través del pago de una suma simbólica, y 2) con la recepción de ingresos por parte de la RGOS se logra la autosostenibilidad del proyecto después de alcanzar su punto de equilibrio, lo que hace viable su operación al no depender continuamente de donaciones y generando recursos para el crecimiento de la iniciativa.
Cada TOS tiene como meta operar tiempo completo en el largo plazo. Esta suma de $1.000 pesos por hora fue determinada después de realizar una investigación de mercados en localidades de escasos recursos en Bogotá (Patio Bonito - Localidad de Kennedy, Bosa Central - Localidad de Bosa y Paraíso - Localidad de Ciudad Bolívar), con un nivel de confianza del 90%.
En 2007, Ventures realizó un concurso entre ganadores de años pasados con el fin de elegir al representante de Colombia para el Concurso Global de Planes de Negocios (Global Business Plan Contest) del Club de Emprendimiento de Harvard Business School. RGOS fue uno de los finalistas para representar a Colombia. El concurso en Harvard lo ganó Turkey's Pozitron un proveedor de soluciones de telefonía y comunicación alternativas basado en Turquía. La Corporación Eccos, empresa colombiana que trabaja en temas de inclusión social de personas con descapacidades, ocupó el cuarto lugar entre 22 proyectos de todo el mundo con su centro de formación para call-centers.
En otra oportunidad, y con un ensayo inspirado en la Corporación Red de Generación de Oportunidades Sociales RGOS, María Angélica, Directora Ejecutiva de la Corporación, ocupó el tercer lugar entre 3.287 participantes de 148 países en el Concurso Internacional de Ensayos organizado por el Banco Mundial, Cities Alliance y el Gobierno de Noruega. Gracias a la visibilidad otorgada por los concursos, el apoyo de importantes medios de comunicación como la Revista Dinero, RGOS ha logrado atraer la financiación no-reembolsable necesaria para crear un TOS por año.
Sin duda al usar las fuerzas del mercado para generar sus propios ingresos como mecanismos de sostenibilidad operativa de los TOS, podría argumentarse que estos son un Negocio Inclusivo. Debido a que su crecimiento ha sido financiado por donaciones y alianzas sin ánimo de lucro podría argumentarse que no es un Negocio Inclusivo. Sin embargo, cuando pienso que en muchos países de América Latina existen subsidios a la gasolina, o incentivos tributarios para la cerveza, me pregunto si estas donaciones de organizaciones como Diego & Lía no podrían verse de la misma forma: como subsidios que hacen parte de la agenda de competitividad del país, la región o comunidad que las desarrolla. A nivel operacional se logra la sostenibilidad financiera gracias a ingresos propios, así que para mi es también es un Negocio Inclusivo.
¿Qué dirían los protagonistas de este artículo al respecto?
Me pregunto constantemente cómo podremos impulsar más empresas sociales como RGOS en todo nuestro continente. ¿Qué hizo que el modelo fuera exitoso? Sin duda el hecho de que María Angélica es Summa Cum Laude de una universidad prestigiosa y que recibió mucha visibilidad fueron aspectos importantes. ¿Qué pasa con las miles de MIPYMES (micro, pequeñas y medianas empresas) y empresas sociales (asociaciones, cooperativas y otras organizaciones sin ánimo de lucro y de economía solidaria) que tienen este potencial y deseo?
Es necesaria la movilización de grandes volúmenes de capital para estos sectores como política de Estado, como prioridad de la sociedad. Los enfoques tradicionales han enfocado la inversión en proyectos con necesidades de financiación superiores a los US $1MM, que se alejan de las necesidades de financiación que tienen la mayoría de empresas en América Latina. También existen servicios de micro-crédito que tampoco cubren las necesidades de muchas MIPYMES.
La financiación para el desarrollo empresarial debe enfocarse en objetivos sociales y ambientales. Es necesario cerrar la brecha de la financiación y generar incentivos para el desarrollo de empresas que se dediquen a mejorar la calidad de vida de las personas y del ambiente (generación de valor) como prioridad y ser rentables como consecuencia. Mientras tanto, pioneros como los protagonistas de este artículo seguirán haciendo camino al andar.