Marzo 9, 2010 — 09:19 am
Con este artículo terminamos la serie de comentarios sobre las sesiones de la Jornada de ESADE que compartió con nosotros la escritora invitada Elsa del Castillo. La serie completa está conformada por: Premio SEKN 2010 entregado en Barcelona, Presentación del Libro Negocios Inclusivos en Iberoamérica (parte 1 y 2) , y El papel de las multinacionales españolas en América Latina.
Elsa Del Castillo es Doctora en Economía y Dirección de Empresas por la Universidad de Deusto, España. M.B.A. por el Instituto de Empresa, España, y Licenciada en Administración por la Universidad del Pacífico, Perú. En la Universidad del Pacífico es Profesora Principal y Directora del equipo peruano de investigación internacional de SEKN.
Para conocer su CV completo puede visitar este enlace .
Por: Elsa del Castillo
Cuarta sesión: Microfinanzas: ¿Negocio comercial o filantropía?
Haciendo alusión a estudios recientes que postulan resultados ambiguos obtenidos en torno a la capacidad de las microfinanzas de generar bienestar, Manuel Méndez del Río, Presidente de la Fundación Microfinanzas del BBVA, mostró su discrepancia con esta afirmación y señaló que si bien las finanzas por si mismas no generan desarrollo, no hay desarrollo sin finanzas. En este sentido es preocupante que a la fecha 250 millones de Latinoamericanos no tengan acceso al crédito.
Según afirmó, la industria microfinanciera requiere incrementar dramáticamente su escala y su alcance pues se trata de un sector muy fragmentado y poco desarrollado a nivel tecnológico. Para él, después de 30 años de existencia de las microfinanzas, en Lationamérica se ha avanzado muy poco, lo que hace indispensable el desarrollo de un esfuerzo de magnitud que no puede ser cubierto únicamente con la filantropía. Para él existen 3 tipos de entidades microfinancieras: las que buscan generar la mayor ganancia posible; las más orientadas a lo asistencial y, las que buscan lograr el mayor impacto posible de manera sostenible. Si bien estos tres tipos de entidades son necesarios, para Manuel Mendez el tercer tipo es el mas adecuado. Sin embargo, en el caso de las ONGs en este sector considera que requieren trabajar con convicción su eficiencia y eficacia.
Michael Chu, Senior Lecturer de Harvard Business School, destacó el trabajo de las microfinanzas comerciales, desarrolladas por pocas entidades que desplegan microfinanzas para hacer negocios de manera rentable. Para él, el mérito es haber desarrollado algo de gran impacto social sobre una plataforma de negocios. Este modelo se destaca por su eficiencia y eficacia continua, por ser masiva y lograr la permanencia inter-generacional. A su juicio, este modelo ha funcionado en América Latina porque genera retornos superiores incluso a la banca tradicional y, a su vez, genera valor social. Desde su perspectiva, esta industria seguirá atrayendo a nuevas entidades que vayan tomando mayor escala. pues la única manera que se tiene para asegurar que el beneficio generado se transfiera a los pobres es que haya competencia. En el caso de las ONGs considera que éstas podrían atreverse a hacer todo lo que la industria lucrativa no hace y revolucionar el modelo de microfinanzas actual, pues allí radica la esperanza de los pobres.
Quinta sesión: La cooperación internacional y la lucha contra la exclusión en Iberoamérica: ¿Continuismo o nuevas aproximaciones?
En la última sesión de la jornada, Carlos Mataix, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, anotó que aunque las empresas han participado históricamente en la gestión de fondos para el desarrollo, en la actualidad se le está pidiendo que asuman otros roles más estratégicos. A su juicio existe una nueva agenda para las organizaciones de cooperación para el desarrollo donde se debe optar por una visión global, buscando eficacia, integrando nuevos actores y redes y, actuando de manera coherente con las políticas públicas para ser efectivos. Según sostuvo, existe un espacio que la cooperación internacional y los Estados deben liderar y es el de la garantía de los derechos humanos y, hay otro espacio donde deben apoyar el trabajo protagonista de las empresas.
Por su parte, Daniel González, de la Fundación AVINA, rescató el énfasis que pone esta organización en la formación de redes que reúnan a diversos actores y que compartan espacios y colaboren entre sí. Desde 2007 la Fundación AVINA abordó los negocios inclusivos como mecanismos de desarrollo en toda la región, en la búsqueda de experiencias que hubiesen demostrado viabilidad. A futuro buscan desarrollar modelos de negocios exitosos y mejorar las condiciones del entorno para trascender las experiencias existentes, que a menudo son consideradas como testimoniales. A través del desarrollo de mercados inclusivos y del fortalecimiento de negocios inclusivos ejemplares en crecimiento e impacto, AVINA se propone contribuir al cambio de paradigma, a la transformación social y al surgimiento de un modelo socioeconómico alternativo.
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