Febrero 22, 2011 — 10:06 am
Serie Foro de Inversión de Impacto: Dilemas de las inversiones en Negocios Inclusivos (III)
Nota del Editor: Este artículo hace parte de una serie con reflexiones del Foro Latinoamericano de Inversión de Impacto realizado recientemente en México. Este es el tercer post de Paulo Rocha de Avina, sobre los dilemas de las inversiones en negocios inclusivos, especialmente sobre la evaluación de resultados ambientales y sociales. El primer post de Paulo puede leerse aquí y y el segundo aquí.
En dos artículos anteriores hemos visto cómo la importación de las metodologías tradicionales del mercado sin un ajuste adecuado y el riesgo macro-económico pueden afectar el éxito de las inversiones en negocios inclusivos. En este tercer artículo les traigo un tema más controvertido, la evidencia de los resultados sociales de las empresas.
La forma en que demuestra y comprueba los logros sociales obtenidos por los negocios ganan todavía más importancia cuando los fondos de inversión pasan a dedicarse prioritariamente a ellos. La medición del resultado económico de un negocio es simple. Las metodologías están consagradas, difundidas y reglamentadas. Positivo es positivo, negativo es negativo. Sin embargo, cuando se trata de los resultados sociales, el campo se hace más amplio y aún sin explotar.
Los más atrevidos pueden decir, basta saber cuántos puestos de trabajo fueron creados, cuanto de impuestos fueron pagados, la cantidad de "beneficiarios" tiene el negocio, etc. Pero no es tan simple, primero porque no sería necesario crear una nueva clase de negocios, llamándolos inclusivos, si es sólo empleo o ingresos el indicador. Segundo que de acuerdo a las Ciencias Sociales (menos precisas que las Ciencias Aplicadas), el concepto de "beneficiario" puede variar mucho.
Quién pensó dos veces y se controló para no dar la primera respuesta, debe estar pensando ¿por qué no descargar la metodología utilizada por las organizaciones sociales? ¿Pues al final esto no es el negocio de ellos? ... .. Bueno... hago una autocrítica. Además de no existir estándares de medición de impacto compartidos por un universo suficientemente grande de organizaciones sociales, tal vez los recursos "gratuitos" recibidos por el sector hayan sido poco exigentes en la manera de exigir que estos resultados fueran mensurados. En resumen, en el tercer sector no existe un patrón globalmente aceptado y que pueda ser importado para todos los negocios inclusivos.
Entonces ¿cómo el emprendedor puede comprobar a su socio inversor que está generando los resultados sociales esperados, así como los resultados económicos?
Algunos intentos de la industria de inversión de impacto, financiadas por grandes fundaciones empresariales, están siendo creadas y testeadas para dar cuenta de esta demanda. La más conocida es el conjunto de indicadores IRIS , en su sitio webn se indica: IRIS provides an independent and credible set of metrics for organizations to use when reporting their impact (IRIS provee un independiente y creíble conjunto de métricas para organizaciones para usar cuando se trata de hacer reportes de impacto).
A pesar de su complejidad y del costo de la medición (+ 500 indicadores), herramientas tales como IRIS pueden ser la solución a este dilema. Sin embargo, es fundamental que los emprendedores entiendan la importancia de cumplir las metas sociales y de una presentación clara y confiable de los resultados.
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