Nota del Editor: Este post fue publicado en NextBillion.net. La versión en inglés puede leerse por aquí.

¿Solo negro, un expreso doble, o una gran vainilla latte descafeinado de leche de soya*? Para los miles de agricultores en todo el mundo, el café no es un tema de sabor (ni estilo), sino de supervivencia. La siguiente es una breve introducción a "La economía del café 101," las promesas del comercio justo y orgánico y la apuesta de más de $500 millones que hace el gigante suizo de la alimentación Nestlé.


Los fundamentos de la economía del café

El comercio mundial de café ha cambiado dramáticamente a través de los años. Hubo una vez en que el café fue comerciado casi exclusivamente como un producto básico - con poca preocupación de su  origen o calidad. Pero en el "nuevo mundo del café," han surgido una variedad de modelos que ofrecen mejores oportunidades para los agricultores. Las fábricas que preparan café, tanto de cadenas internacionales como nacionales, estuvieron entre las primeras que empezaron a comprar "cafés especiales" de mayor calidad. Tiendas como Juan Valdez en Colombia, o los productores como Café Britt en Costa Rica, han creado conciencia de la calidad del café en sus países de origen. Hoy, los tostadores del café atienden a los entendidos del café, distribuidos a través de nuevos canales como el Black Pirate Coffee Crew.

(Izquierda: Algunos productores en el café tostado, mujeres de la Cooperativa de Café APOT, Costa Rica. Crédito de la Imagen: : © Anand Sheombar 2010). 

Aun así, en todos los casos, el café se comercia a través de largas y complejas cadenas de valor que van desde la plantación de café a la taza, lo que ha resultado en que los agricultores sólo capturan una pequeña  parte de lo que los consumidores están dispuestos a pagar. Cultivar café es un negocio difícil - las nuevas plantas toman cuatro años para producir café, y de  seis a ocho para alcanzar su productividad real. Cuando los arboles de café envejecen, su productividad declina. Los caficultores deben invertir continuamente en replantar  nuevos árboles - y necesitan llenar el vacío  en sus  ingresos hasta que esas plantas dan fruto. Ya que el café puede ser una fuente atractiva de divisas, nuevos países productores como Vietnam entraron al negocio del café; los precios del café han bajado  a 0.45USD/lb (pero se han recuperado a los niveles de 2000).  

Con estas fluctuaciones de precios, los agricultores de los países que producen café tradicional están bajo presión en los últimos años. Mientras los precios se han recuperado, aún continúa la débil posición de los agricultores en la cadena de valor, junto con su precaria situación económica.

¿Cantidad, certificación, o ambos?

La certificación puede ser una salida.  La creciente atención a las condiciones sociales y medioambientales de la producción de café ha aumentado la conciencia de los consumidores y la demandaspor el café orgánico y el comercio justo. Como consecuencia, una opción recomendada a los agricultores para mejorar su situación es hacer la producción más sostenible y obtener  una "certificación" para ella.  La certificación orgánica tiene foco de los temas medioambientales, mientras  que el café de comercio justo busca apoyar directamente a los agricultores  a través de contratos de largo plazo y precios más elevados.

Dos importantes opciones - pero ¿cuán prometedores son para eliminar la pobreza? La investigación realizada por la escuela de negocios INCAE sugiere: "depende" La ecuación se reduce a la vieja discusión costo/ingreso, además de la cuestión de escala.

Por el lado de los ingresos, la certificación ayuda a los agricultores a conseguir más dinero para su cosecha. En el tiempo del estudio (2004), los agricultores podrían esperar  recibir un adicional de 0,15-0,25 USD/lb por el orgánico, o 0,62 USD/lb por el café del comercio justo sobre el precio del mercado de 0,70 (asumiendo que ellos encuentran  un comprador, más información abajo). La prima de los orgánicos muestra una gama más amplia, de 0,05 USD hasta 1,50 USD ganado  por algunos agricultores (las primas del comercio justo están entre 0,56 USD y 1,06 USD). Pero los desafíos surgen en el lado de los costos, con respecto a ambos,  costos de entrada y  productividad. Mientras ellos comparan sólo cuatro países, la productividad suele ser plana, pero los costos suelen subir (significativamente). Costa Rica, que tiene caficultores más agricultores (más fertilizante, mejor tecnología y las condiciones casi ideales), es un caso especial. Mientras los costos suben sólo modestamente (desde niveles  relativamente altos), la productividad disminuyó significativamente.

Como consecuencia, los costos adicionales para la producción orgánica consumieron una buena parte de la prima del precio en Costa Rica (91%) y en Guatemala (82%), mientras que los costos son aun más alto que las primas de los ingresos en Honduras (95%) y El Salvador (33%). En los últimos países, las certificaciones en realidad dejan a  los agricultores peor que antes.

Y los problemas no terminan aquí. Primero, las  zonas del café certificado sólo cubrieron pequeñas áreas en los respectivos países (usualmente, no más que 2 % para el café orgánico y de comercio justo, con fuertes traslapos). Segundo, la cantidad de  cultivos de café certificado excedió la cantidad de café certificado vendido en muchos años. En 2002, esta cantidad fue triplicada, dejando a los agricultores con la única opción de vender su producto como café "normal." Esto significa que mientras no reciben una prima en el precio, todavía tienen que pagar los costos (significativos) de la certificación.

La apuesta de los 500+ millones de dólares

Ya que las certificaciones orgánicas y de comercio justo no son la bala de plata como anuncian, ¿cuál podría ser una salida?

Entra el gigantesco multinacional de alimentos de Suiza, Nestlé. La empresa compra cerca de 10% de la producción mundial de café. Y recientemente anunció el Plan Nescafé  de 500 millones de francos suizos (cerca de USD 540 millones)  para invertir en productores del café.

De acuerdo con Nestlé, el plan implica:

  • Nuevas plantas: plantar 220 millones de plantas de café de alto rendimiento y resistentes a enfermedades
  • Compra directa: duplicar la compra directa a los caficultores , a 180,000 toneladas cada año.
  • Las normas: Nestlé quiere introducir las "normas de sostenibilidad 4C" para todas las compras directas, y aplicar a otras 90 mil toneladas los estándares de la Rainforest Alliance.

El plan  ha sido anunciado como una iniciativa mundial y ahora está siendo implementado en diferentes países (incluyendo al campeón del café, Colombia). También hay un video corporativo presentando felices agricultores y bebedores de café (y una poca mala traducción, por lo menos para la parte de español que puedo comprobar...).

¿Bueno para los agricultores? ¿Bueno para Nestlé? ¿Buenos para ambos?

 ¿Es bueno para los agricultores? Primero, las inversiones a gran escala para una "cadena de suministro más inclusivo" son buenas, y la cantidad indica una iniciativa a gran escala, aún para un gigantesco como Nestlé. Y como el envejecimiento de los árboles y las inversiones insuficientes son un problema para muchos pequeños agricultores, plantar nuevos plantas de café sin duda ayudará.

Pero ¿qué pasa con la compra directa? . Esta tiene la ventaja a eliminar intermediarios, dejando más sobre la mesa para ambas partes. Aún así, el plan no habla (o se compromete) a pagar a los agricultores  precios más elevados por sus productos. Además, llega un momento en el registro de los precios del café que crea presión sobre las ganancias corporativas y podría dar lugar a la búsqueda de opciones de reducción de costos. Para los agricultores, las compras directas podrían intercambiar un mal por otro. Si las "compras directas" llevan a una retirada de los intermediarios tradicionales, ¿dejaría a los agricultores sin otra opción que vender a Nestlé en el futuro? ¿Se benefician los agricultores de más aumentos de precios, asumiendo que la tendencia en el  aumento de los precios del café continúe?

Siguen las preguntas sobre los estándares aplicados. Mientras la escala de producción que será sujeta al criterio es significativa, las normas no son significativas. Aún en el Asociación del Café 4C, el criterio básico que Nestlé quiere aplicar se describe como la "norma referencia para la cadena sostenible del suministro del café," y se sitúa como un " un paso que les permitirá avanzar de una sostenibilidad básica a estándares más exigentes." Y las normas de Rainforest Alliance , más estrictas y exigentes, carecen aún de precios mínimos para los agricultores y la pre-financiación necesaria de las cosechas, especialmente para los agricultores a pequeña escala (ver un resumen de la crítica).

Las 'fuentes garabateadas' en el video corporativo - que parecen una hoja de propaganda de una tienda de comercio justo - y la campaña entera pintan la imagen de un gigante que abraza los arboles, comercia justamente, y salva el mundo.  Esto no sucederá para Nestlé de la noche a la mañana. Sin embargo, con estos valiosos esfuerzos podrían resolverse algunas de las dificultades de agricultores pobres al tiempo que garantizar el suministro futuro del café a precios razonables; para los planes del futuro que son ambiciosos, no sólo en volumen, sino también en sus cantidades, esto puede ser una inteligente e "iluminada" decisión de negocios.

*Personalmente, usualmente opto por un cappuccino, o, de cuando en cuando, un expreso doble ...

 

¿Quieres leer más?

 Para un buen estudio en profundidad de los sistemas de certificación (y  en algunas partes técnicas), ver Kilian, Bernard and Lawrence Pratt Connie Jones, Andre's Villalobos. 2006. "Is Sustainable Agriculture a Viable Strategy to Improve Farm Income in Central America? A Case Study on Coffee" en el Journal of Business Research 59:322-30. Para algunas estadísticas generales y  tendencias del sector, ver la  presentación de Kilian, Bernard, y Lawrence Pratt. "Challenges and Perspective of the Central American Coffee Sector." SCAA Symposium