Es palpable el creciente espíritu colaborativo que existe alrededor de la búsqueda e implementación de soluciones empresariales a los retos de la pobreza. Pensé en esto también mientras leía anoche el post de Jenny sobre un nuevo proyecto de la iniciativa Oportunidades para la Mayoría, del Banco Interamericano de Desarrollo. Quisiera compartir tres reflexiones que vienen a mi mente cuando pienso por qué iniciativas de esta índole merecen ser celebradas con más de un artículo.   

La primera razón es que programas como este rompen paradigmas de desarrollo de liderazgo. Lo hacen pues con frecuencia identificamos como líderes a emprendedores y/o personas que trabajan en servicio público; la realidad es que el liderazgo basado en valores es igualmente crucial al interior de grandes empresas; de hecho es crítico sembrar semillas y formar gerentes que, con sus acciones, puedan guiar y tomar decisiones con un impacto muy importante. El Programa de Líderes Corporativos apunta al nivel gerencial y llena un vacío importante que debe ser complementado por otras iniciativas similares. Imaginemos por un momento que las iniciativas que surjan de este programa sean un éxito y que al mismo tiempo se desarrollen líderes estudiantiles en negocios inclusivos… Solo así será posible suplir la alta demanda de talento y energía que espera a este sector.

La segunda razón por la que apuesto al Programa es que hace énfasis en la colaboración. En efecto los participantes se benefician no solo de consultoría de primer nivel ofrecida por Dalberg, sino también de compartir experiencias y modelos con sus compañeros provenientes de otras empresas. Piense en una incubadora de negocios para ejecutivos y equipos empresariales; una plataforma donde es posible y se incentiva tomar riesgos, compartir nuevas ideas y aprender desinteresadamente de las de los demás. La innovación no se puede dictar, pero sí es posible crear ambientes que conduzcan a ella a través de mayor toma de riesgos y espíritu colaborativo. Esta es la premisa detrás de interesantes programas como el Aspen First Movers Fellowship.

La tercera razón es que el Programa va mucho más allá de la educación ejecutiva para enfocarse en la práctica y la implementación. El Programa discutirá e incubará iniciativas y proyectos que están en marcha en la práctica, no en el papel.

Por estas tres razones invito a los lectores de NextBillion a conocer el Programa de Líderes Corporativos y presentar sus propuestas en el plazo establecido. Parece estarse gestando una plataforma interesante de la cual puede surgir un impacto real en nuestra sociedad. Lo que es más, combinada con una dosis de talleres, lecturas y conversatorios, el entrenamiento e incubación de negocios de Dalberg y el apoyo del pueden hacer una diferencia aun mayor en nuestros ejecutivos y en nuestra región.