Febrero 8, 2011 — 09:30 am
Iman Bibard de Ashoka Mundo Árabe
Un vistazo a Egipto: Iman Bibard de Ashoka Mundo Árabe
Nota del Editor: Este post fue publicado en NextBillion.net. La versión en inglés puede leerse por aquí. Agradecemos a Carlos González-Rivera, Traductor Internacional, quien colabora como Voluntario en NextBillion por su ayuda en la traducción de este post.
La situación de Egipto ha estado desarrollándose muy rápidamente y es difícil predecir cuáles serán los resultados, sobre todo vista desde tan lejos. Tuve la oportunidad de conversar con Iman Bibars, fundadora y jefe de Ashoka Mundo Árabe sobre su percepción. Además de promover el espíritu empresarial social por todo Ashoka desde 2003, Iman también fue cofundadora y ahora es la presidenta de la Asociación para el Desarrollo y el Mejoramiento de la Mujer (Association for the Development and Enhancement of Women, ADEW) en Egipto. Iman, nacida en Egipto, está resistiendo los históricos levantamientos de Cairo en carne propia.
NextBillion.net: En el Medio Oriente y África del Norte, el estado tradicionalmente ha sido, o se supone que ha sido, el proveedor principal de servicios sociales y bienestar para la gente a cambio de menor participación y libertad políticas. En este contexto, ¿cuáles han sido los retos principales a los que usted y su equipo de Ashoka Mundo Árabe se han enfrentado al intentar promover el espíritu empresarial social? ¿Ha cambiado la situación en los últimos años?
Iman: Por mucho tiempo, el estado eliminó la provisión incluso de algunos servicios muy básicos. A guisa de reformas económicas, los subsidios se han desmontado. El último gobierno egipcio estaba compuesto por hombres de negocios que no pasaron por el sistema escolar público del país sino que habían sido educados en Occidente. Culpaban a los ciudadanos egipcios, sobre todo a los jóvenes, de ser perezosos y apáticos. Estos ministros tenían una idea muy poco clara del sistema educativo de su país, que castiga el pensamiento libre. Culpaban con frecuencia a los jóvenes de no querer trabajar, pero no se daban cuenta de que el sistema educativo era débil y no podía equiparlos con los conocimientos necesarios. Por ejemplo, en las clases de árabe en la escuela primaria, los versos del Corán se elegían y se interpretaban de manera que implicaran obediencia ciega al padre o al líder. En las de noveno grado, los estudiantes veían un capítulo sobre el partido democrático, y en sus libros aparecían fotos de Hosni Mubarak, Gamal Mubarak y Ahmed Ezz.
Los organismos de seguridad del estado crearon y apoyaron una red informal de matones para aterrorizar a quienes osaran dar a conocer su deseo de expresarse libremente.
Las ONG y las organizaciones cívicas se han estado enfrentando a una ley egipcia sobre las ONG que regula el procedimiento y el funcionamiento para iniciar una de estas organizaciones y financiar sus procesos, además de controlar sus actividades. Luego de una ley preliminar sancionada en 1964, otra, la Ley 84, se implementó en 2002 luego de la presión constante de las ONG. Aunque la nueva ley es mejor que su antecesora en cuanto a los campos de trabajo y las actividades, sigue imponiendo restricciones sobre la libertad de asociación y los mecanismos para conseguir fondos. El Ministerio de Asuntos Sociales y Seguridad tiene la última palabra para aceptar la formación de una ONG y ninguna ONG puede aceptar fondos extranjeros ni de donantes locales sin la autorización escrita de las autoridades.
El Ministerio y la Federación de ONG, a la que fui elegida y en la que soy minoría en cuanto a mis creencias, recientemente intentaron crear una nueva ley para restringir aún más a las ONG para evitar que obtuvieran fondos sin que los beneficiarios a los que se canalizarían dichos fondos fueran autorizados. La ley condicionaría y controlaría a las organizaciones del sector cívico, y potencialmente les negaría el único apoyo que reciben de donantes internacionales. Teniendo en cuenta que la financiación local está limitada a la caridad y al apoyo a los líderes políticos, las ONG no habrían tenido fuentes fuera de la financiación extranjera para apoyar iniciativas en pro de los derechos humanos y los proyectos de desarrollo urgentes.
En ciertos casos, las ONG estaban siendo acosadas y hasta desmanteladas por los gobernadores. En el Sinaí del Sur, por ejemplo, las ONG que ofrecían servicios sociales a los beduinos recientemente han sido víctimas de trabas en su trabajo. Unos treinta proyectos financiados por la UE fueron suspendidos por el gobernador local. Los automóviles utilizados por los médicos de estas ONG para llegar a los beduinos marginados eran confiscados y los fondos proporcionados por la UE no eran desembolsados para las actividades. De manera increíble, la UE no ha tomado represalias. Los asistentes del gobernador alegaron que las ONG no eran beduinos y por ende no podían operar en el Sinaí. Sin embargo, esas ONG sí tenían autorización para operar por todo Egipto.
NextBillion.net: Desde su punto de vista, ¿cuáles son los factores y acontecimientos principales que condujeron al alzamiento actual?
Iman: La corrupción del estado, sus ministros y los negocios afiliados se ha hecho cada vez más flagrante y agresiva. En diciembre de 2010, el parlamento fue manipulado de manera excesivamente cínica e insultante a favor del PDN, el partido de gobierno, y cientos fueron arrestados, torturados y humillados. La carestía fue rampante y los jóvenes fueron mayormente ignorados y marginados. Se enfrentaron a la opresión constante de diversas instituciones de seguridad del estado.
Los eventos de Túnez le otorgaron finalmente a los jóvenes suficiente confianza en sí mismos: "Si ellos pueden, nosotros también podemos" era el lema de nuestra juventud (menores de treinta), que corresponden al 60 por ciento de los 82 millones de egipcios.
NextBillion.net: ¿Cuál cree usted que será el impacto de las protestas actuales sobre la mentalidad de la gente?
Iman: Ha sido todo un revolcón mental y un aplastamiento de temores. Nos devuelve la voz que nos había sido segada. Yo misma he vivido cincuenta años con tres presidentes, los primeros dos murieron antes de dejar el poder, pero la gente podía manifestarse. Pero con Hosni Mubarak, aprendimos y finalmente creímos que no había esperanza. Muchos estaban convencidos de que si uno no era corrupto, salía perdiendo.
NextBillion.net: ¿Cómo podría esto determinar las funciones del estado, el sector privado, la sociedad civil y las relaciones entre ellos en el futuro?
Iman: Si la revolución llega a tener éxito, tendremos un mundo y una realidad distintos. La transición no será repentina, inmediata ni libre de problemas. Con seguridad habrá timadores y oportunistas. Pero el final, prevalecerá la democracia, y la libertad será por primera vez en nuestra historia una realidad y no una pretensión.
NextBillion.net: ¿Cuál será la función de Ashoka y sus asociados para ayudar a crear un país más incluyente en Egipto?
Iman: El papel de Ashoka y sus asociados será mucho más importante que antes, ojalá facilitado por marcos y legislaciones más apropiados para alcanzar el impacto necesario.
NextBillion.net: Muchas gracias por sus comentarios, Iman. Le deseamos mucho éxito.
677 Visitas





