En un reciente artículo del Wall Street Journal se aborda el tema de la estrategia que deben seguir las empresas para lograr el éxito con la base de la pirámide, básicamente se recomienda que deben crear mercado, lo que se puede traducir en crear la necesidad del producto en la población meta, los pobres.

Es un tema importante en el sentido de que todo negocio inclusivo debe ser rentable, lo que significa que debe tener un mercado suficiente para generar esta rentabilidad. Es interesante que muchas instituciones y personas consideren como suficiente que el producto sea comprado por los pobres para concluir que se está en presencia de un negocio inclusivo.

Desde mi punto de vista, dejar el concepto hasta ahí obvia una dimensión o pilar importante; que el negocio contribuya a que "el pobre" reciba algún beneficio por la compra de este producto, es decir, que tenga la oportunidad, a través del consumo, de mejorar su calidad de vida.

Considero que un negocio inclusivo no es solo incorporar a los 4 billones de pobres como consumidores, este tipo de negocios es mucho más de lo que se indica en al artículo "ellos deben hacerse a la idea de que es natural pagar los productos, e inducir a los consumidores (los pobres) a adoptar estos productos a la largo de sus rutinas".

Un negocio inclusivo debe velar por la incoporación de la población de menos ingresos a la economía, si es vía consumo asegurarse que el acceso a estos productos o servicios les permita entrar en un "círculo virtuoso" de oportunidades para realizar otros negocios o al menos simplemente mejorar su situación socio-económica.

Creo que el solo pensar en vender a los pobres no ayuda a mejorar uno de los mayores problemas que asotan a América Latina, la desigualdad. Se debe pensar en que los nuevos negocios que se establezcan sí deben ser rentables, para a la vez deben asumir una responsabliidad social y hasta ambiental con la sociedad.