El día 14 de julio se llevó a cabo en Panamá el Foro "Micro y Pequeña Empresa: La Ruta a Seguir", el cual buscaba facilitar el intercambio de experiencias y mejores prácticas para proveer un marco de políticas específicas que orienten la modernización y el desarrollo hacia el logro de la calidad, productividad y competitividad que demanda el desarrollo de la MIPYME. El objetivo fue planteado ante el escenario de entrada de un nuevo gobierno en este país. 

En mis próximos posts haré un resumen de las principales presentaciones desarrolladas durante el foro. Primeramente comentaré la presentación de la Sra. Haydeé de Trigueros de El Salvador, quien desarrolla un marco teórico para la creación de una política MIPYME, interesante destacar como ya en este marco se incluye el tema la inclusión social y económica de la población de bajos ingresos.

El marco teórico se desarrolla en dos grandes tópicos: el porqué debe existir una política para el sector MIPYME y la estrategia que se debe seguir para la creación de esta política.

Con respecto a la importancia de una política MIPYME, es ya conocido el aporte de las pequeñas y medianas empresas en las economías, principalmente en cuanto a la generación de empleo. La política MIPYME es necesaria para el fortalecimiento de estas empresas, la política debe tener una visión de largo plazo, que en general, debería ser el lograr que todas las MIPYMES estén generando empleos de calidad, bien remunerados y con seguridad social; retornos atractivos a los empresarios y que las empresas posean una capacidad de mejora permanente.

Para el logro de esta visión provee un marco con grandes objetivos:

  • Establecer un marco de políticas coherentes.
  • Trabajar en coordinación de esfuerzos (públicos, privados y de cooperación internacional) para lograr el mayor impacto posible de los recursos.
  • Fortalecer la institucionalidad pública.
  • Generar espacios para que las MIPYMES aprovechen las oportunidades comerciales de los mercados.
  • Insertar a la población más vulnerable a las cadenas productivas.

Para el logro de estos objetivos se establece que el Estado debe jugar una función de líder, y la estrategia se debería basar en 4 puntos:

  1. Establecer la visión de largo plazo del sector MIPYME.
  2. Crear una organización institucional de apoyo estable y sostenible.
  3. Establecer acciones con resultados medibles y que permitan observar que se va en la dirección correcta de la visión.
  4. Invertir.

Estas acciones deben enfocar las diversas dimensiones que influyen en las MIPYMES macro, meso y micro; deben diferenciar acciones según el tipo de MIPYME: microempresas de subsistencia, nuevos emprendimientos y PYMES, ya que sus necesidades son diferente; deben considerar ejes que son transversales al sector como: género, medio ambiente, sostenibilidad, TICs, responsabilidad social empresarial, entre otros; y deben tener en cuenta el entorno globalizado en que se desenvuelven las MIPYMES, el cual genera la necesidad de mejorar la competitividad de estas empresas y la de ampliar la inclusión económica y social para todos; lo cual se ha hecho más evidente en la actual crisis mundial en que se está viviendo.

Entre algunas de las acciones prioritarias se citan:

  • Desarrollo de instrumentos financieros adecuados a las MIPYMES.
  • Desarrollo de nuevas metodologías de intervención de acuerdo a las necesidades de las MIPYMES.
  • Acciones de articulación del sector MIPYME con el mercado.
  • Proyectos de asociatividad de MIPYMES.
  • Mejorar/crear sistemas de formación y fortalecer las instancias que proveen este servicios.
  • Establecer la cultura empresarial en la sociedad.
  • Apoyar los nuevos emprendimientos.
  • Apoyar la innovación y la difusión de la tecnología.
  • Generar sistemas de información.
  • Fortalecer s los oferentes de servicios de desarrollo empresarial.