El siguiente artículo fue escrito por Stéphanie Maurissen y describe uno de los modelos que participaron en la sesión enfocada en agua convocada por el Consorcio Agua Clara en el marco de la VI Conferencia de RSE organizada por el BID.

Stéphanie es belga y vive en Atlanta, Estados Unidos. Trabajó en Ecuador donde colaboró con una organización de nutrición, luego se vinculó a CARE, y ha trabajado en diversos proyectos regionales de agua.

Por Stéphanie Maurissen

Esta iniciativa está ubicada en el municipio de Comarapa del Departamento de Santa Cruz, Bolivia.  Como en todas las provincias que no son cabeceras de departamento, antes de crearse la participación popular y tener acceso a recursos propios, estaban olvidadas y se hacía necesaria la creación de cooperativas para hacerle frente a las necesidades que surgían en la zona.

Instituciones como ésta son el soporte de los servicios básicos en toda Bolivia, cubriendo de manera eficiente los servicios de agua potable, alcantarillado, luz eléctrica, telefonía, entre otros. Este municipio no fue la excepción. Es por ello que sus pobladores se encontraron en la necesidad de crear convenios inter institucionales, proyectos y asociaciones estratégicas con organizaciones tanto nacionales como internacionales que contribuyeran a crear la sostenibilidad y sustentabilidad del desarrollo de toda la zona.

La cooperativa nació en 1966 con aportaciones de instituciones y personas particulares para dar solución a la necesidad de acceder a agua potable de 46 familias que se encontraban asentadas en la zona. La inversión total en la que incurrieron los protagonistas de aquella época para iniciar el sistema ascendió a USD$ 12,500.00.

La Cooperativa está conformada por una Asamblea General, un Consejo de Administración, un Comité de Vigilancia y en la parte operativa cuenta con un Gerente General, una secretaria y dos técnicos, mismos que ejecutan todas las actividades concernientes a la operación de la cooperativa.

La organización comunitaria ha venido incrementando sus servicios y hoy día beneficia alrededor de 1,250 hogares, colegios y demás instituciones establecidas en la ciudad de Comarapa.

En una segunda etapa del proyecto se visualizó la necesidad de crear un fondo para la protección de las cuencas desde donde procede el agua, debido a que la extracción de madera, ganadería y otros aspectos, estaban afectando negativamente al extremo de que se empezaba a escasear el preciado líquido. Esto se logró a través de la firma de un Convenio Tripartito entre la Fundación Natura, La Municipalidad y la Cooperativa, cada una con un aporte respectivo para la creación de este fondo. El fondo para la protección de las cuencas por parte de la comunidad se concreta a partir de una tarifa por servicios ambientales cobrada a cada uno de los usuarios y que es utilizada específicamente para la conservación de las fuentes usadas para agua potable y  riego.

La creación del fondo y el convenio tripartito han abierto las puertas a un crecimiento sostenido y al desarrollo necesario para dar respuestas a las creciente demandas por parte de los usuarios. Con la firma del acuerdo para la creación del fondo de agua se tiene una fuente de financiamiento sostenible a largo plazo que asegura que la gente local participa de la toma de decisiones y se responsabilizan para el mantenimiento y manejo de la iniciativa.

El principal desafío financiero que enfrenta la Cooperativo actualmente, es la actualización de la tarifa del servicio prestado, basándola en un estudio real de costos y no asociado a ningún índice ajeno a la misma (hace 15 años se estableció que el pago del servicio debía ser igual al monto de un jornal de trabajo) de tal forma que se logre cubrir la operación del sistema y perciba una rentabilidad que le permita ser sostenible en el tiempo.